en su Escanas de la niñez están dirigidas a adultos. Ya que no representan el mundo visto a través de los ojos de un niño, sino la niñez idealizada por un adulto, matizada por la nostalgia de una temprana inocencia.
Un rasgo notable de Kinderszenen es la forma en que la música crece por si misma. A Beethoven, que murió cuando Schumann era todavía un adolescente, generalmente se le acredita como el creador de un proceso llamado "transformación temática" que consiste en que pequeños granos de música, frases cortas y melódicas, o patrones rítmicos o armónicos sean extendidos, combinados y cambiados para crear nuevos elementos musicales.
Las cinco notas al comienzo de la apertura del primer movimiento Von fremden Landern und Menschen (De tierras extranjeras y su gente) son la semilla de la cual crece la colección completa, especialmente el quinto movimiento ascendente en la mano derecha de la melodía "saltándose" el ritmo. Esto es lo que le da cohesión a los 13 movimientos haciendo de Kinderszenen una sola pieza.
Schumann nos ayuda conectando varios movimientos pareciendo una mezcla uniforme de la misma manera que las escenas de una película se disuelven una con la otra. El primer ejemplo mas notable es el final del cuarto movimiento, Bittendes Kina (Suplica de niño) que nos deja como si estuviésemos colgando en el aire, como un niño que ansiosamente espera que sus deseos se cumplan. Y como ese niño, nosotros sentimos la misma satisfacción cuando Schumann nos otorga esa sensación de deseo cumplido en el movimiento 5, Gluckes Genug (generalmente traducido como Perfecta felicidad, pero mas literalmente como "Suficiente felicidad).
Después de los primeros seis movimientos que parecen formar un ciclo por si mismo viene el que es considerado como el mas famoso movimiento, Traumerei , que se traduce como "Soñando" pero que se puede interpretar como un sueño despierto. Como un reposo maravilloso en el medio de la colección. También ejemplifica una de las primordiales atracciones de esta colección tanto para músicos profesionales como para estudiantes. Kinderszenen no requiere de una técnica fenomenal como muchas de las otras composiciones para piano de Schumann pero si nos deja una interminable variedad de matices y emociones. Como muchos de otros movimientos, la música es de una simplicidad engañosa. Engañosa porque "simplicidad" no significa necesariamente "fácil".
Schumann conecta el movimiento 8 (Am Camin o "Cerca del fuego") y el 9 (Ritter vom Steckenpferd o "Caballero del caballito") con un ritmo apartado que pudiera parecer como el chasquido de las llamas o el galope de una caballo. Pero no se puede hacer mucho énfasis en la calidad pictórica de la música ; Schumann reconoció que las selecciones de los títulos de Kinderszenen fueron hechos después de haber compuesto la música, como una guía y ayuda para el intérprete.
Escenas de la niñez de Schumann termina esencialmente con el movimiento 12, Kind im Einschlummern (El niño durmiendose) en el que las ideas musicales como las imágenes que inundan nuestra mente cuando nos quedamos medio dormidos, comienzan, se acaban y se mezclan. Pero Schumann agrega un movimiento final, Der Dichter Spricht ("El poeta habla"), el "poeta" quizás representa al adulto que ha estado recordando la niñez. Schumann concluye este viaje sentimental, y que nosotros hemos emprendido también, en la forma de un himno coral que es interrumpido por un pasaje recitativo (que sugiere mas una conversación que una canción ) antes de retomar un ambiente de coral.
El poeta parece decirnos que la música por si misma no nos especifica recuerdos determinados sino mas bien es una celebración a los recuerdos. No necesitamos analizar e identificar cada melodía, nuestra mente detectará subconscientemente la sutileza y las conexiones musicales del compositor solamente si nos entregamos a la música. Si uno es capaz de interpretar estas piezas o simplemente escucharlas en el CD incluido, cada uno es libre de redescubrir o imaginar su propia niñez a través de este pasaje musical creado por Schumann.