Antes y después de Strauss, varias docenas de músicos realizaron
su propio retrato del caballero andante español. Muchas
de estas piezas, que aquí identificamos en negrita, pueden
escucharse este verano en Ravinia. Consulte, por favor, la información
sobre los conciertos.
Fyodor Chaliapin fue un cantante bajo de origen ruso que
actuó con frecuencia en la ópera Don Quichotte, de Massenet,
y que se asoció a dos series de canciones compuestas para la
película Don Quixote, dirigida por Georg W. Pabst. Originariamente
fue Maurice Ravel quien recibió el encargo, pero unos
problemas de salud le impidieron concluir la obra a tiempo.
Don Quixote to Dulcinea, para bajo y orquesta, fue el último
trabajo de Ravel. Jacques Ibert se hizo cargo del proyecto cinematográ
fico y añadió sus propias Canciones de Don Quixote,
obra que más tarde convertiría en una "extravaganza" operística
titulada El Caballero Errante.
Los aficionados al musical afirman que la versión más
famosa del Quijote llevada a un escenario es El Hombre de
la Mancha, de Mitch Leigh. Esta obra supuso un gran éxito
de Broadway y se recuerda por su famosa canción "El sueño
imposible". El público aficionado al ballet ha visto al ingenioso
caballero de Cervantes y a su fiel escudero bailar en un escenario
la música de Ludwig Minkus, Goffredo Petrassi y Roberto
Gerhard, entre otros.
Victor Ullman fue un compositor checo que, durante el
tiempo en que permaneció preso en el campo de concentración
nazi de Teresina (Theresienstadt), escribió una linda obertura
titulada Don Quixote baila el fandango, obra que estaba sin
orquestar en el momento de su ejecución en Auschwitz.
Casi al final del Quijote, Cervantes añade un homenaje póstumo:
"Vivió loco, pero murió cuerdo"
Puede que la muerte cerrara los ojos del gran soñador, pero
su espíritu ha pervivido a través de la música.
Todd E. Sullivan

James Conlon, Director Musical de Ravinia |
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